
Citas cristianas: cómo elegir una relación con un propósito
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Salir con alguien puede ser una experiencia emocionante y satisfactoria, pero como cristiano es esencial abordarlo con intencionalidad y con una comprensión clara de su propósito. Salir con alguien no debería ser simplemente un pasatiempo casual o una forma de pasar el tiempo; más bien, debería ser una búsqueda deliberada y con un propósito que conduzca al matrimonio. ¡Obvio!
La Biblia enseña que el matrimonio es un pacto sagrado entre un hombre y una mujer, creado por Dios. En Génesis 2:24 dice: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. Este versículo nos muestra que el matrimonio es una unión que requiere compromiso , sacrificio y un profundo sentido de conexión .
En 1 Corintios 7:1-2, Pablo insta a los cristianos a buscar el matrimonio, afirmando que " es bueno que el hombre no tenga relaciones sexuales con una mujer. Pero a causa de la tentación de la inmoralidad sexual, cada hombre debe tener su propia esposa y cada mujer su propio esposo". Este pasaje resalta la importancia del matrimonio como una protección contra la inmoralidad sexual, así como una manera de satisfacer nuestro deseo dado por Dios de intimidad y compañerismo.
En la cultura actual, existe una tendencia creciente hacia las citas y la cohabitación casuales, y muchas personas optan por retrasar el matrimonio. Si bien no hay nada de malo en optar por permanecer soltero o retrasar el matrimonio por un tiempo, es importante que los cristianos reconozcan el valor y la importancia del matrimonio como una institución ordenada por Dios.
Una de las razones por las que el matrimonio está perdiendo valor en nuestra cultura es la prevalencia de una mentalidad de “yo primero”. Muchas personas ven el matrimonio como una institución obsoleta que restringe su libertad personal y limita su capacidad de perseguir sus propios deseos y metas. En cambio, la Biblia enseña que el matrimonio es un compromiso desinteresado con otra persona, caracterizado por el sacrificio y el servicio.
Además, en lugar de buscar una pareja para toda la vida, muchas personas optan por entablar relaciones a corto plazo basadas en la atracción física o la conexión emocional, sin ningún compromiso a largo plazo. Si bien estas relaciones pueden brindar placer o compañía temporal, carecen de la profundidad y la permanencia de una relación matrimonial de pacto.
Como cristianos, debemos resistir las presiones culturales que devalúan el matrimonio y, en cambio, adoptar la visión bíblica del mismo. Esto significa priorizar el compromiso, el sacrificio y el servicio en nuestras relaciones y procurar honrar a Dios en todo lo que hacemos. Cuando se trata de citas, la Biblia no ofrece una guía paso a paso ni un conjunto de reglas a seguir. Sin embargo, sí ofrece algunos principios que pueden ayudarnos a orientarnos en el mundo de las citas.
En primer lugar, los cristianos deben abordar el noviazgo con el objetivo de encontrar una pareja para toda la vida. En Proverbios 18:22, dice: “El que halla esposa halla el bien y alcanza el favor del Señor”. Este versículo enfatiza que encontrar una esposa no es solo un deseo personal sino también una manera de recibir el favor de Dios.
En segundo lugar, los cristianos deben procurar honrar a Dios en sus relaciones, lo que significa evitar la inmoralidad sexual (1 Tesalonicenses 4:3-5), ser honestos y veraces unos con otros (Efesios 4:25) y tratarse con respeto y dignidad (1 Pedro 3:7).
Por último, los cristianos deben buscar el consejo y la guía sabios de mentores y líderes espirituales de confianza. Proverbios 11:14 dice: “ Donde no hay dirección correcta, el pueblo cae; pero en la abundancia de consejeros hay seguridad”. Buscar la sabiduría y la guía de los demás puede ayudarnos a evitar errores y a tomar decisiones sabias en nuestras relaciones.
En conclusión, aunque nuestra cultura se esté alejando del valor del matrimonio, como cristianos debemos aceptar el compromiso y el sacrificio desinteresados que requiere el matrimonio. Al hacerlo, podemos experimentar la alegría y la satisfacción que proviene de una relación de por vida con nuestro cónyuge, y podemos dar testimonio al mundo de la belleza y la importancia del matrimonio tal como Dios lo quiso.
¡Besos, Taira!